consejos de lactancia

La lactancia materna definitivamente es un maravilloso mundo en el que una madre primeriza debe adentrarse. En este artículo adquirirás los conocimientos básicos para que tú y tu bebé vivan una  lactancia materna inigualable.

¿Por qué es tan importante la lactancia materna?

El primer momento en que tu bebé agarra el pecho para alimentarse es algo asombrosamente hermoso. Este es un instante especial en el que sin saberlo tu bebé esta recibiendo su primera vacuna. Son innumerables los beneficios que para él constituye esta leche. La lactancia materna aporta al bebé importantes anticuerpos y células vivas que lo ayudan a estar protegido de varias infecciones que pudiera adquirir ahora,como por ejemplo: la grastroenteriris ,infecciones respiratorias ,infecciones urinarias y el cólera.

La lactancia materna crea un vínculo especial entre la madre y el bebé. Los pequeños que reciben lactancia materna suelen ser menos irritables y más felices. Desarrollan su lenguaje mucho más temprano y tienden a tener mejor rendimiento académico en sus años escolares. Es importante que la madre primeriza sepa que la lactancia materna favorece la salud del lactante más allá de la infancia y que también tiene muchos beneficios para ella. Ayuda a prevenir el cáncer de útero y seno, previene la anemia y ayuda a la madre a volver al peso que tenia antes de parir .

Consejos básicos sobre la lactancia materna.

Primero que nada tú y el bebé deben estar cómodos y tranquilos en un ambiente íntimo. En ese momento no es aconsejable recibir visitas ni atender al teléfono. De esta forma evitarás sentirte presionada, ansiosa y escuchar comentarios inapropiados que pueden entorpecer el momento de la toma.

Para una lactancia materna eficaz es elemental el agarre correcto del bebé a la hora de lactar. Debes estar relajada, manteniendo un contacto visual con tu hijo. El bebé debe tener su ombligo justo frente al tuyo. O sea,ombligo con ombligo.

No debes  buscar al bebé con el pecho sino la boca del bebito debe estar a la altura de tu pecho y su cabecita apoyada en el centro de tu antebrazo, nunca en tu codo. El mentón y la nariz del bebé deben tocar el pecho de la madre. Si el agarre es incorrecto la lactancia materna se puede dificultar y tus pezones se pueden agrietar y causarte gran dolor. Nunca te agarres el pecho con los dedos alrededor del pezón porque estarías cortando el flujo de leche, el agarre correcto es con la mano en forma de C, o sea el pecho tiene que estar entre el dedo índice y el pulgar bien separados.

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