La mayoría de las veces la madre primeriza desconoce cuan importante es la leche materna para su bebé y los cientos de beneficios que puede aportar a corto y a  largo plazo en la vida de su niño. Por lo general suelen surgir muchas dudas y lo primero que tendemos a hacer es pedir consejos, en ocasiones a personas que la mayoría de las veces nos alejan de la realidad.

En este artículo te ayudaremos a conocer mucho más sobre ese alimento irreemplazable que solo tú puedes aportar a tu niño.

Qué huellas dejará tu leche materna un tu vida y la de el bebé

La madre primeriza suele verse tentada a suministrar fórmulas al bebé, muchas veces por carecer de paciencia, información, por sentirse insegura o guiada por opiniones como :- El bebé no se llena bien – -No tienes suficiente leche -. Entre otros comentarios totalmente erróneos.

Lo cierto es que tu leche materna es exactamente lo que tu bebé necesita y es única. Es muy posible que no supieras que tu  leche materna no se parece a ninguna otra, pues está diseñada justo con lo que tu bebé requiere para crecer sano y fuerte. Tu leche materna favorecerá de manera sorprendente el desarrollo psicomotor de tu hijo.

Tu bebé aprenderá a gatear y a hablar  mucho más rápido. Además que su coeficiente de inteligencia será mucho mayor que el de un bebé que no haya recibido leche materna durante los primeros seis meses de vida. Y por si fuera poco tu leche materna reducirá el riesgo de que tu bebé padezca de asma, diabetes y leucemia durante la infancia.

Recomendaciones para una mejor obtención de la leche materna

La leche materna debe ser suministrada a libre demanda.  Es decir, siempre que el bebé quiera el pecho se le debe ofrecer. No hay que regirse por un horario estricto ni tampoco  apresurase en las tomas. Aunque se plantea que las tomas deben durar de 15 a 20 minutos en cada pecho, hay que darle el tiempo que  necesite.

Cuando tu bebé suelte el pecho podrás dejarlo eructar y entonces  ofrecerle el otro pecho. No te obsesiones en hacer que el niño eructe porque no siempre tienen que hacerlo. Si no quiere el otro pecho no importa, quiere decir que ya está satisfecho. En la próxima toma deberás empezar por este último. No tienes que lavarte el pecho luego de las tomas. Cuando el bebito es recién nacido debe ser alimentado cada tres horas. Si está dormido debes estimularlo acariciando su mejilla de tal forma que busque el pecho, o también puedes acariciar la planta de sus pies .

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